El Rincón de Roberta

Mis escritos.

Tuesday, January 02, 2007

CUENTO PARA PONER CORAJE - Capítulo Ocho

La niña roja a veces perdía la voz. Se quedaba cantando mucho tiempo en un lugar, embelesada por un paisaje, por un rinoceronte, por una boca de subte, por un golpe de suerte. Cantaba y cantaba y de pronto se iba y cuando llegaba al siguiente poste de luz ya no tenía su voz para seguir cantando. Iluminación no era lo que buscaba, no.

(Y desde la puerta de la derecha: "Niña Roja, es tu voz y todas las voces de todas las cosas lo que buscas!")

Entonces se daba cuenta de que cuando perdía su voz, tenía que escuchar alrededor suyo para encontrarla. Tenía que escuchar y darse suma de todo lo que no era suyo para restar que ella no era eso.

(Y de nuevo la puerta: "Es hora de volver, se está haciendo de noche en el puente.")

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5 Comments:

Blogger joAco said...

no es bueno que sea de noche, no.

las voces, como los gatos, son todas pardas de noche, y uno a veces confunde un poco lo que es de uno con lo que es de dos.

5:14 PM  
Blogger Andrea said...

Esa cosa de querer por un lado darse completamente a todo, al "resto", pero cuando ya te sentís diluída en el líquido comunal y no te encontrás te da como un cagazo. Entonces hay que diferenciar el resto, para diferenciarse uno. Quizás..


Felíz Año Nuevo para vos también!!

4:06 AM  
Blogger diario de una poeta mala said...

roberta arta
me vendrias a visitar entonces?

7:46 AM  
Blogger Andrea Lucía said...

Me parece que alguien nos dejó abandonados...
Escribí algo, che

12:45 AM  
Blogger Proyecto Langosta said...

llegué tarde... seguirá???

7:34 PM  

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